Julio 2, 2025
Con visible emoción, palabras que brotaron del alma y una humildad que ha caracterizado cada paso de su andar educativo, la maestra Leticia Dávila Suárez, directora de la Escuela Preparatoria Plan Guanajuato, recibió este día un emotivo reconocimiento de parte del Gobierno Municipal por sus 25 años de entrega, liderazgo y amor por la enseñanza al frente de una institución que cumple cuatro décadas formando generaciones enteras de jóvenes iturbidenses.
El acto, realizado en la oficina del alcalde Manuel Montes de la Vega, fue sencillo en forma, pero inmenso en significado. Con un bello arreglo floral, un obsequio y una placa conmemorativa, el alcalde rindió homenaje a quien ha sabido guiar con firmeza, visión y corazón una escuela que se ha convertido en referente de calidad académica y humana en la región.
“ESTE RECONOCIMIENTO ES DEL CORAZÓN”
El alcalde no escatimó palabras para enaltecer la labor de la maestra, destacando que su trayectoria no solo ha mantenido el prestigio de la preparatoria, sino que ha sido fundamental para consolidar una institución donde los jóvenes “se sienten protegidos, escuchados, donde saben que no son invisibles para la sociedad”.
“Mi reconocimiento no solamente es por 25 años de trayectoria ni por los 40 años de la Preparatoria Plan Guanajuato, sino por el prestigio que ustedes han construido y por la calidad humana con la que lo han hecho. La mayoría de sus alumnos, como lo hemos visto, ingresan exitosamente a universidades de renombre como la de Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, la UNAM o el Politécnico. Eso no se logra por suerte, se logra con pasión, con entrega, con amor por lo que se hace. Eso es usted, maestra Leticia”, expresó el alcalde, visiblemente emocionado.
UNA HISTORIA HECHA DE RECUERDOS, ESFUERZO Y GRATITUD
Al tomar la palabra, la maestra Lety —como es entrañablemente conocida— dejó entrever que no esperaba el reconocimiento. “Es el primero que recibo en 25 años de servicio”, confesó con voz entrecortada, “yo siempre he sido más de dar que de recibir”. Sin embargo, aceptó el gesto con profunda gratitud, recordando que detrás de cada año de trabajo hay sacrificios, entrega absoluta, una vocación sembrada por grandes maestros, incluido el más importante de todos: su padre.
“Mi papá fue un gran maestro para mí. Cuando yo empecé en la preparatoria, que era pequeña y con pocas personas, él me dijo: ‘Si te vas a quedar ahí, es para hacer algo mejor. Y si no, mejor retírate’. Esas palabras las llevo grabadas desde entonces”, recordó con la voz quebrada por la emoción.

