5 7 - Reconocen como Ciudadano Distinguido a monseñor Fidencio López Plaza en emotiva ceremonia de fe y unidad

Reconocen como Ciudadano Distinguido a monseñor Fidencio López Plaza en emotiva ceremonia de fe y unidad

Abril 19, 2026

En un ambiente profundamente espiritual y cargado de simbolismo, el Gobierno Municipal de San José de Iturbide entregó el reconocimiento como Ciudadano Distinguido a Mons. Fidencio López Plaza, Obispo de la Diócesis de Querétaro, durante una ceremonia celebrada la noche de este domingo en el atrio del Santuario Diocesano del Señor del Santo Entierro y del Señor San José.

El acto reunió a autoridades civiles, eclesiásticas y ciudadanía en general, encabezados por el alcalde Edgar Manuel Montes de la Vega, así como por el rector del santuario, Rogelio Cano, y los vicarios Ángelo Olvera Barrón y Jonathan Basaldúa Vázquez, en un encuentro que trascendió el protocolo para convertirse en una reflexión colectiva sobre el sentido de comunidad, fe y responsabilidad social.

“DIOS ES AMOR Y TODOS SOMOS AMOR”

Al recibir la distinción, monseñor Fidencio López Plaza ofreció un mensaje profundamente pastoral, en el que subrayó que el reconocimiento representa, más allá de lo personal, una oportunidad para reafirmar la identidad espiritual del pueblo.

“Dios es amor. Esa es la mejor noticia que nos trajo Jesucristo”, expresó ante los asistentes. En su intervención, sostuvo que el amor no es solo una cualidad divina, sino la esencia misma de Dios, lo que implica que todos los seres humanos comparten esa misma dignidad.

El obispo insistió en que la humanidad ha sido creada “a imagen y semejanza” de ese amor, lo que otorga a cada persona un valor intrínseco que trasciende limitaciones, errores o diferencias. En ese sentido, llamó a reconocerse como parte de “un pueblo de ciudadanos distinguidos”, no por méritos terrenales, sino por su origen y vocación espiritual.

Retomando el pensamiento de Juan Pablo II, evocó la idea de que cada ser humano es único, irrepetible y llamado a una misión específica: “ser felices haciendo felices a los demás”.

Asimismo, enfatizó que Dios no pertenece a un solo pueblo, sino a todos, y que su mayor anhelo es que nadie se sienta solo, huérfano o desheredado, sino parte de una gran familia humana. “Que nos reconozcamos como hermanos”, dijo, al tiempo que invitó a fortalecer los lazos comunitarios desde la fe.

UN LLAMADO A RECUPERAR VALORES Y SENTIDO DE COMUNIDAD

Por su parte, el alcalde Edgar Montes de la Vega contextualizó el reconocimiento en los desafíos actuales de la sociedad, retomando el mensaje de fraternidad universal planteado por el papa Francisco en su encíclica Fratelli Tutti, publicada en 2020 en medio de la pandemia.

El edil advirtió sobre los riesgos de una sociedad que, influida por dinámicas digitales y mediáticas, tiende a medir el éxito únicamente en términos económicos, dejando de lado valores esenciales como la solidaridad, la empatía y el compromiso comunitario.

“Estamos promoviendo en nuestros niños y jóvenes una identidad basada en la riqueza material, olvidando lo que verdaderamente nos define como sociedad”, señaló.

En ese contexto, destacó que el reconocimiento a monseñor López Plaza no solo honra su trayectoria religiosa, sino también su calidad humana y su permanente disposición al servicio de los demás.

“Reconocemos a un ser humano que ha puesto sus talentos al servicio del prójimo, dejando de lado el egoísmo y colocando en el centro de su vida la tolerancia, la solidaridad y el amor”, expresó.

UN SÍMBOLO DE IDENTIDAD Y GRATITUD

El nombramiento como ciudadano distinguido fue aprobado por unanimidad del Ayuntamiento 2024–2027, como consta en el acta 73 de sesión ordinaria celebrada el pasado 26 de marzo, en reconocimiento a la contribución del obispo al desarrollo social, cultural y espiritual de la región.

Durante la lectura del reconocimiento, se destacó su labor pastoral y su impacto en la construcción de una sociedad más solidaria, así como su arraigo con esta tierra.

La ceremonia concluyó entre aplausos y muestras de afecto, en un ambiente donde la fe y el sentido de pertenencia se entrelazaron con el reconocimiento institucional, dejando como mensaje central la urgencia de reconstruir el tejido social desde el amor, la dignidad y la fraternidad.

En palabras del propio obispo: “Este momento nos permite mirarnos en el espejo de nuestro pueblo y reconocernos como lo que somos: una familia llamada a vivir en paz”.

Por parte del Ayuntamiento asistieron los regidores Víctor Basaldúa, Celso Antonio Mata y Luis Martín Herrera, así como Ana Paola Quintana Gil, presidenta del DIF Municipal y Elizabeth Castrejón, jefa de la Oficina de Enlace de la Presidencia Municipal.